Este calificativo que por cierto no es el deseado, pone al descubierto una realidad: la década
dejó un saldo mucho mayor en el pasivo que en el activo.
América Latina actualmente enfrenta serios problemas en sus relaciones internacionales. Se refieren básicamente a la deuda externa, a la relación del precio de intercambio por las economías industrializadas
y a la transferencia neta de recursos financieros al exterior. Esta situación
ha llevado al padecimiento de fuertes procesos inflacionarios en situaciones de prolongado estancamiento o recesión; y algunos
sectores industriales afectados por el efecto de la Globalización.
Latinoamérica, en particular América Central y países sub-industrializados involucrados dentro de este contexto
geográfico, es arrastrado por la misma tendencia.
La crisis económica ha provocado fisuras en sus aparatos productivos; Paralelamente se presentan circunstancias
políticas adversas por resolver, así como problemas estructurales de mediano plazo y un sector industrial que se encuentra
actualmente en una situación difícil, caracterizado algunos paises del área por bajos niveles de inversión, una capacidad
instalada sub-utilizada, un intercambio intraregional cambiante y una demanda interna difícil.
A
través de diferentes estudios de Optimización del Uso de la Energía Térmica y Eléctrica se ha podido identificar problemas
comunes que afectan a los distintos sectores de la industria regional, uno de estos problemas: El referente al incremento
del costo energético.
Los factores limitantes al desarrollo industrial del área, así como la utilización ineficiente
de la energía en la industria demuestra que una de las soluciones apropiadas desde el punto de vista de insumos, es encontrar
opciones para la utilización eficiente de la energía.
El aspecto relevante que se está dando en el sector energía, es su difícil situación financiera
marcada por su creciente deuda externa, y políticas económicas mundiales que han conducido a un incremento de los energéticos.
El escenario energético mundial
para la década de los 2,000, debe contemplar varias estrategias a varios niveles; una de estas estrategias para varias industrias,
ha sido el mejoramiento de la gestión empresarial a través de un plan de conservación energética.
Con
el propósito de implantar una metodología práctica a esta gestión empresarial se
presentan dos opciones prácticas las cuales son una inversión muy rentable; no un costo; estas opciones
son las siguientes: